Calculadora de interés compuesto
Simula cómo crece tu ahorro con el tiempo si aportas una cantidad fija cada mes y obtienes una rentabilidad anual determinada. El gráfico separa lo que has aportado de lo que realmente acabas teniendo — esa diferencia es el interés compuesto trabajando.
Evolución del ahorro
Cómo funciona el interés compuesto
El interés compuesto es, según se suele decir, "la fuerza más poderosa del universo financiero": consiste en que los intereses que generas no se quedan aparte, sino que se suman a tu capital y, a partir de ese momento, también generan intereses. Con interés simple, un capital de 1.000€ al 6% anual genera siempre 60€ al año. Con interés compuesto, el segundo año esos 60€ ya forman parte del capital, así que el interés se calcula sobre 1.060€ — y así sucesivamente. La diferencia parece pequeña al principio, pero se dispara con el tiempo.
Esta calculadora asume capitalización mensual: cada mes se suma la aportación que definas y se aplica la parte proporcional de la rentabilidad anual. Introduce tu ahorro inicial (si ya tienes algo ahorrado), la aportación mensual que vas a poder mantener, la rentabilidad anual esperada del producto donde lo inviertas, y el horizonte temporal. El gráfico dibuja dos líneas: el total que habrás aportado de tu bolsillo (línea recta discontinua) y el capital real acumulado con los intereses ya sumados (línea de área). La distancia entre ambas es, literalmente, el dinero que ha generado tu dinero.
Por qué el tiempo importa más que la cantidad
Una de las lecciones más repetidas en finanzas personales es que empezar antes pesa más que aportar más. Prueba en la calculadora a comparar dos escenarios: aportar 200€/mes durante 10 años frente a aportar 100€/mes durante 20 años, con la misma rentabilidad. Aunque el segundo escenario aporta menos dinero de tu bolsillo en total, el resultado final suele ser mayor, porque el capital tiene más tiempo para generar interés sobre interés. Es la razón por la que empezar a ahorrar (aunque sea poco) cuanto antes suele valer más que esperar a "tener más para ahorrar mejor".
Qué rentabilidad anual es razonable usar
La rentabilidad que metas en la calculadora debería reflejar el producto real donde vayas a ahorrar: una cuenta remunerada o un depósito a plazo fijo suele rondar entre el 1% y el 3% anual en España; un fondo indexado global diversificado ha rondado históricamente entre el 5% y el 8% anual de media a largo plazo (con años muy buenos y años negativos intercalados); la renta variable individual o sectores concretos pueden ofrecer más, pero con más riesgo y volatilidad. Cuanto mayor es la rentabilidad esperada, mayor suele ser también el riesgo de perder parte del capital en el camino — esta calculadora no modela ese riesgo, solo proyecta un crecimiento medio constante.
Diferencia entre esta calculadora y la de objetivo de ahorro
Esta herramienta responde a "si aporto X al mes, ¿cuánto tendré al final?". Si tu pregunta es la inversa — "quiero tener una cantidad concreta en un plazo determinado, ¿cuánto tengo que aportar al mes?" — usa la calculadora de objetivo de ahorro, que resuelve exactamente esa incógnita con la misma lógica de interés compuesto.
Impuestos e inflación: lo que este cálculo no incluye
El resultado es un crecimiento nominal: no descuenta la inflación (que reduce el poder adquisitivo real de ese capital con el tiempo — puedes hacerte una idea con la calculadora de inflación) ni los impuestos que normalmente se pagan sobre las ganancias al retirar el dinero (en España, las ganancias patrimoniales tributan en el IRPF según una escala que va del 19% al 28% aproximadamente, dependiendo del importe y del producto).