Calculadora de objetivo de ahorro
"Quiero juntar X en Y años, ¿cuánto tengo que ahorrar al mes?" Introduce tu objetivo, el plazo y la rentabilidad esperada, y calcula la aportación mensual exacta que necesitas para llegar a esa cifra.
Progreso hacia tu objetivo
Cómo funciona esta calculadora
Esta herramienta resuelve el problema inverso al de una calculadora de ahorro normal. En vez de partir de "cuánto aporto" para llegar a "cuánto tendré", parte de cuánto quieres tener y en qué plazo, y calcula hacia atrás la aportación mensual constante que hace que, con la rentabilidad esperada, llegues exactamente a esa cifra. Es la pregunta típica de quien se está planteando un objetivo concreto: la entrada de una vivienda, un viaje importante, un fondo de emergencia, o simplemente "tener X ahorrado quiero para cuando cumpla Y años".
Introduce el objetivo (la cantidad total que quieres tener), cuánto ya tienes ahorrado si aplica, el plazo en años, y la rentabilidad anual esperada del sitio donde vayas a guardar ese dinero. El gráfico muestra la trayectoria de tu ahorro proyectado mes a mes hasta encontrarse con la línea de tu objetivo al final del periodo.
Qué hacer si la aportación mensual te sale demasiado alta
Si el resultado te parece inasumible, tienes tres palancas para ajustar, y puedes combinarlas: alargar el plazo (repartes el esfuerzo en más meses), reducir el objetivo (plantéate si necesitas exactamente esa cifra o una intermedia sirve), o buscar una rentabilidad mayor asumiendo el riesgo correspondiente (por ejemplo, moviendo el ahorro de una cuenta corriente a un producto remunerado o un fondo indexado). Prueba distintas combinaciones en la calculadora hasta encontrar un número mensual que puedas mantener de forma realista — un objetivo que abandonas a los tres meses no sirve de nada.
Por qué merece la pena poner una rentabilidad, aunque sea baja
Es tentador calcular con 0% "para ir sobre seguro", pero si tu dinero va a estar varios años ahorrado, meterlo en una cuenta remunerada o un depósito a plazo fijo con una rentabilidad modesta (1-3%) reduce de forma notable la aportación mensual necesaria, especialmente en objetivos a más de 3-4 años. Eso sí: cuanto mayor sea la rentabilidad que asumas, más importante es que sea realista para el producto que realmente vayas a usar — meter un 8% "por si acaso" y no conseguirlo te dejará por debajo del objetivo cuando llegue la fecha.
Casos de uso típicos
- Entrada de una vivienda: define el importe de entrada (normalmente 20% del precio más gastos) y el plazo en el que quieres comprar.
- Fondo de emergencia: el objetivo habitual es entre 3 y 6 meses de tus gastos fijos; un plazo corto (6-12 meses) con rentabilidad 0-1% es lo razonable aquí, priorizando disponibilidad sobre rentabilidad.
- Un viaje o compra grande: objetivo y plazo suelen ser muy concretos ("2.000€ para dentro de 8 meses"), así que la aportación mensual sale casi directa.
- Boda, coche, estudios: eventos con fecha más o menos fija, donde interesa saber cuánto apartar cada mes desde ya.
Relación con la calculadora de interés compuesto
Esta herramienta y la calculadora de interés compuesto usan exactamente la misma lógica matemática, en direcciones opuestas: una responde "¿cuánto tendré si aporto X?" y esta responde "¿cuánto tengo que aportar para tener X?". Si quieres comprobar qué pasaría si aportas algo más o algo menos de lo estrictamente necesario, prueba también la otra calculadora con el mismo plazo y rentabilidad.